Cocinar sin horno: elegir el plato y la cocción
Organice una comida con sartén, cacerola o preparaciones frías sin convertir una receta de horno a ciegas.
Patatas precocidas y doradas con champiñones y cebolla, sin encender el horno.

Lave y pele las patatas si hace falta. Córtelas en dados de unos 2 cm. Cubra con agua fría en una cacerola, lleve a hervor suave y cueza unos 10–12 minutos, hasta que estén casi tiernas sin deshacerse. Escurra bien.
Mientras se cuecen, limpie y corte los champiñones en cuartos, corte la cebolla y pique el ajo. Deje las patatas unos minutos en el colador para que pierdan humedad superficial.
Caliente 1 cucharada de aceite en una sartén amplia. Cocine la cebolla 3 minutos, añada los champiñones y cocine 6–8 minutos a fuego medio-alto. Deje evaporar casi toda su agua. Añada el ajo en el último minuto y reserve.
Añada las otras 2 cucharadas de aceite. Dore las patatas 8–10 minutos, en tandas si es necesario, y gírelas con cuidado. Incorpore los champiñones, salpimiente y añada perejil. Sirva cuando las patatas estén tiernas y calientes por dentro.
Tiempos orientativos para las cantidades originales. Los acompañamientos se preparan aparte. Adapte recipientes y tandas al cambiar raciones.
Una sartén amplia facilita el dorado. Si está llena, los dados se cocinan principalmente al vapor. Para más raciones, aumente las tandas, no la temperatura. Una patata que mantiene su forma facilita el volteo.
El agua de la cacerola retrasa la coloración. Escurra bien y deje secar la superficie. No remueva constantemente: espere a que una cara se dore antes de levantarla con una espátula.
Los huevos o una ensalada pueden acompañar el plato y se preparan aparte. El cebollino puede sustituir al perejil. Cocine champiñones congelados por separado siguiendo su envase y reduzca su agua.
Sí, si se han conservado correctamente. Corte en dados y empiece por la sartén. El recalentamiento depende del tamaño y la temperatura inicial.
Pueden haber cocido demasiado en agua o haberse removido antes de dorarse. Escurra cuando estén casi tiernas y gírelas suavemente.
Organice una comida con sartén, cacerola o preparaciones frías sin convertir una receta de horno a ciegas.
Organice desde la hora de comer, contando reposos, cocciones largas y acabados delicados.