Cocinar verduras congeladas sin aguar el plato
Adapte el líquido, las tandas y el final de cocción al resultado deseado.
Identifique de dónde procede el líquido antes de corregir la textura y sobrecocer el plato.
Verduras, tomate, queso fresco o vapor retenido pueden añadir agua. Observe cuándo aparece. Una salsa que se vuelve líquida al añadir calabacín quizá necesita precocción o escurrido, no más harina.
La evaporación concentra sabor y sal. Use un recipiente amplio, hervor suave y remueva. Retire verduras ya hechas y reduzca sus jugos aparte si hace falta. Pruebe antes de salar.
Las lentejas rojas espesan su líquido. Triturar una parte de sopa cambia la textura si corresponde al plato. En pasta, añada agua de cocción reservada solo a pequeñas cantidades necesarias.
La ligazón cambia la receta. Disuelva fécula en líquido frío, incorpore gradualmente y siga su cocción indicada. No eche harina en bloque en salsa caliente. La harina de trigo aporta gluten y requiere cocción adecuada.
Precocine calabacines, use coberturas de pizza menos acuosas y reserve parte del líquido de sopa hasta triturar. Anote si falló el volumen, el agua o el orden de cocción.
Adapte el líquido, las tandas y el final de cocción al resultado deseado.